El relato del reinado de Ocozías, tal como se presenta en 2 Reyes 22, es un poderoso recordatorio de las consecuencias de alejarse de los caminos del Señor. Ocozías, al ascender al trono, se encuentra en una posición de gran responsabilidad, pero su elección de seguir el de la familia de Acab, influenciado por su madre Atalía, lo lleva a tomar decisiones que ofenden a Dios (versículo 3 y 4). Este hecho resalta la importancia de los y que elegimos seguir, ya que pueden tener un impacto profundo en nuestra vida y en aquellos a quienes lideramos. La historia de Ocozías y Atalía es un claro recordatorio de que nuestras decisiones tienen un peso eterno. La influencia de aquellos que nos rodean puede llevarnos a la destrucción o a la salvación. Al igual que Ocozías, estamos llamados a ser sabios en nuestras elecciones y a buscar la guía del Señor en cada paso que damos. La historia de Joás, escondido y protegido, nos recuerda que Dios siempre tiene un plan, incluso cuando las circunstancias parecen sombrías. Su fidelidad es nuestra esperanza, y su justicia, nuestro consuelo.
Reinado de Ocozías de Judá
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2 Tenía cuarenta y dos años cuando ascendió al trono, y reinó en Jerusalén un año. Su madre era Atalía, nieta de Omrí.
3 También Ocozías siguió el mal ejemplo de la familia de Acab, pues su madre le aconsejaba que hiciera lo malo.
4 Hizo lo que ofende al Señor, como lo había hecho la familia de Acab. En efecto, una vez muerto su padre, Ocozías tuvo como consejeros a miembros de esa familia, para su perdición.
5 Por consejo de ellos, Ocozías se juntó con Jorán hijo de Acab, rey de Israel, y marchó hacia Ramot de Galaad para hacerle la guerra a Jazael, rey de Siria, pero en la batalla los sirios hirieron a Jorán.
6 Por eso tuvo que regresar a Jezrel, para reponerse de las heridas que había recibido en Ramot cuando luchó contra Jazael, rey de Siria. Como Jorán hijo de Acab convalecía en Jezrel, Ocozías hijo de Jorán, rey de Judá, fue a visitarlo.
8 Mientras Jehú ejecutaba el juicio contra la familia de Acab, se encontró con los jefes de Judá y con los parientes de Ocozías que estaban al servicio de éste, y los mató.
9 Luego mandó a buscar a Ocozías, que se había escondido en Samaria; pero lo apresaron y lo llevaron ante Jehú, quien ordenó matarlo. Sin embargo, le dieron sepultura, porque decían: "Es el hijo de Josafat, que buscó al Señor con todo su corazón." Y en la familia de Ocozías no quedó nadie capaz de retener el reino.
11 Pero Josaba, que era hija del rey y esposa del sacerdote Joyadá, raptó a Joás hijo de Ocozías cuando los príncipes estaban a punto de ser asesinados. Metiéndolo en un dormitorio con su nodriza, logró esconderlo de Atalía, de modo que no lo mataron. Hizo esto porque era la hermana de Ocozías.
12 Seis años estuvo Joás escondido con ellos en el templo de Dios, mientras Atalía reinaba en el país.
Reinado de Ocozías de Judá
1 A la muerte de Jorán, los habitantes de Jerusalén proclamaron rey a Ocozías, su hijo menor, pues a sus hijos mayores los habían asesinado las bandas de árabes que habían venido al campamento. Así fue como Ocozías hijo de Jorán ascendió al trono de Judá.2 Tenía cuarenta y dos años cuando ascendió al trono, y reinó en Jerusalén un año. Su madre era Atalía, nieta de Omrí.
3 También Ocozías siguió el mal ejemplo de la familia de Acab, pues su madre le aconsejaba que hiciera lo malo.
4 Hizo lo que ofende al Señor, como lo había hecho la familia de Acab. En efecto, una vez muerto su padre, Ocozías tuvo como consejeros a miembros de esa familia, para su perdición.
5 Por consejo de ellos, Ocozías se juntó con Jorán hijo de Acab, rey de Israel, y marchó hacia Ramot de Galaad para hacerle la guerra a Jazael, rey de Siria, pero en la batalla los sirios hirieron a Jorán.
6 Por eso tuvo que regresar a Jezrel, para reponerse de las heridas que había recibido en Ramot cuando luchó contra Jazael, rey de Siria. Como Jorán hijo de Acab convalecía en Jezrel, Ocozías hijo de Jorán, rey de Judá, fue a visitarlo.
Jehú mata a Ocozías
7 Dios había dispuesto que Ocozías muriera cuando fuera a visitar a Jorán. Tan pronto como Ocozías llegó, salió acompañado de Jorán para encontrarse con Jehú hijo de Nimsi, al que el Señor había escogido para exterminar a la familia de Acab.8 Mientras Jehú ejecutaba el juicio contra la familia de Acab, se encontró con los jefes de Judá y con los parientes de Ocozías que estaban al servicio de éste, y los mató.
9 Luego mandó a buscar a Ocozías, que se había escondido en Samaria; pero lo apresaron y lo llevaron ante Jehú, quien ordenó matarlo. Sin embargo, le dieron sepultura, porque decían: "Es el hijo de Josafat, que buscó al Señor con todo su corazón." Y en la familia de Ocozías no quedó nadie capaz de retener el reino.
Atalía usurpa el trono
10 Cuando Atalía madre de Ocozías vio que su hijo había muerto, tomó medidas para eliminar a toda la familia real de Judá.11 Pero Josaba, que era hija del rey y esposa del sacerdote Joyadá, raptó a Joás hijo de Ocozías cuando los príncipes estaban a punto de ser asesinados. Metiéndolo en un dormitorio con su nodriza, logró esconderlo de Atalía, de modo que no lo mataron. Hizo esto porque era la hermana de Ocozías.
12 Seis años estuvo Joás escondido con ellos en el templo de Dios, mientras Atalía reinaba en el país.