El relato de Sansón en Jueces 15 es un poderoso recordatorio de la en la historia de Israel, especialmente en tiempos de opresión. En este pasaje, vemos cómo Sansón, un juez elegido por Dios, se enfrenta a los filisteos, quienes habían sometido a su pueblo. La historia comienza con un acto de traición personal, donde el padre de su esposa le niega el acceso a ella, lo que desencadena una serie de eventos que revelan la de Sansón, pero también la en medio de la adversidad. En conclusión, el relato de Sansón es una rica narrativa que nos invita a considerar la . A través de sus acciones, vemos reflejadas nuestras propias luchas y la necesidad de buscar a Dios en medio de nuestras circunstancias. La historia de Sansón no es solo un relato antiguo, sino una lección atemporal sobre la y su capacidad para transformar incluso las situaciones más difíciles en oportunidades para su gloria.
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
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1
Pasado algún tiempo, durante la cosecha de trigo, Sansón tomó un cabrito y fue a visitar a su esposa. Voy a la habitación de mi esposa dijo él. Pero el padre de ella no le permitió entrar,
2 sino que le dijo: Yo estaba tan seguro de que la odiabas, que se la di a tu amigo. ¿Pero acaso no es más atractiva su hermana menor? Tómala para ti, en lugar de la mayor.
3 Sansón replicó: ¡Esta vez sí que no respondo por el daño que les cause a los filisteos!
4 Así que fue y cazó trescientas zorras, y las ató cola con cola en parejas, y a cada pareja le amarró una antorcha;
5 luego les prendió fuego a las antorchas y soltó a las zorras por los sembrados de los filisteos. Así incendió el trigo que ya estaba en gavillas y el que todavía estaba en pie, junto con los viñedos y olivares.
6 Cuando los filisteos preguntaron: "¿Quién hizo esto?", les dijeron: "Sansón, el yerno del timnateo, porque éste le quitó a su esposa y se la dio a su amigo." Por eso los filisteos fueron y la quemaron a ella y a su padre.
7 Pero Sansón les dijo: "Puesto que actuaron de esa manera, ¡no pararé hasta que me haya vengado de ustedes!"
8 Y los atacó tan furiosamente que causó entre ellos una tremenda masacre. Luego se fue a vivir a una cueva, que está en la peña de Etam.
10 Los hombres de Judá preguntaron: ¿Por qué han venido a luchar contra nosotros? Hemos venido a tomar prisionero a Sansón les respondieron, para hacerle lo mismo que nos hizo a nosotros.
11 Entonces tres mil hombres de Judá descendieron a la cueva en la peña de Etam y le dijeron a Sansón: ¿No te das cuenta de que los filisteos nos gobiernan? ¿Por qué nos haces esto? Simplemente les he hecho lo que ellos me hicieron a mí contestó él.
12 Ellos le dijeron: Hemos venido a atarte, para entregarte en manos de los filisteos. Júrenme que no me matarán ustedes mismos dijo Sansón.
13 De acuerdo respondieron ellos. Sólo te ataremos y te entregaremos en sus manos. No te mataremos. Entonces lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la peña.
14 Cuando se acercaba a Lehí, los filisteos salieron a su encuentro con gritos de victoria. En ese momento el Espíritu del Señor vino sobre él con poder, y las sogas que ataban sus brazos se volvieron como fibra de lino quemada, y las ataduras de sus manos se deshicieron.
15 Al encontrar una quijada de burro que todavía estaba fresca, la agarró y con ella mató a mil hombres.
16 Entonces dijo Sansón: "Con la quijada de un asno los he amontonado. he matado a mil hombres."
17 Cuando terminó de hablar, arrojó la quijada y llamó a aquel lugar Ramat Lehí.
18 Como tenía mucha sed, clamó al Señor: "Tú le has dado a tu siervo esta gran victoria. ¿Acaso voy ahora a morir de sed, y a caer en manos de los incircuncisos?"
19 Entonces Dios abrió la hondonada que hay en Lehí, y de allí brotó agua. Cuando Sansón la bebió, recobró sus fuerzas y se reanimó. Por eso al manantial que todavía hoy está en Lehí se le llamó Enacoré.[3]
20 Y Sansón gobernó a Israel durante veinte años en tiempos de los filisteos.
2 sino que le dijo: Yo estaba tan seguro de que la odiabas, que se la di a tu amigo. ¿Pero acaso no es más atractiva su hermana menor? Tómala para ti, en lugar de la mayor.
3 Sansón replicó: ¡Esta vez sí que no respondo por el daño que les cause a los filisteos!
4 Así que fue y cazó trescientas zorras, y las ató cola con cola en parejas, y a cada pareja le amarró una antorcha;
5 luego les prendió fuego a las antorchas y soltó a las zorras por los sembrados de los filisteos. Así incendió el trigo que ya estaba en gavillas y el que todavía estaba en pie, junto con los viñedos y olivares.
6 Cuando los filisteos preguntaron: "¿Quién hizo esto?", les dijeron: "Sansón, el yerno del timnateo, porque éste le quitó a su esposa y se la dio a su amigo." Por eso los filisteos fueron y la quemaron a ella y a su padre.
7 Pero Sansón les dijo: "Puesto que actuaron de esa manera, ¡no pararé hasta que me haya vengado de ustedes!"
8 Y los atacó tan furiosamente que causó entre ellos una tremenda masacre. Luego se fue a vivir a una cueva, que está en la peña de Etam.
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
9 Los filisteos subieron y acamparon en Judá, incursionando cerca de Lehí.10 Los hombres de Judá preguntaron: ¿Por qué han venido a luchar contra nosotros? Hemos venido a tomar prisionero a Sansón les respondieron, para hacerle lo mismo que nos hizo a nosotros.
11 Entonces tres mil hombres de Judá descendieron a la cueva en la peña de Etam y le dijeron a Sansón: ¿No te das cuenta de que los filisteos nos gobiernan? ¿Por qué nos haces esto? Simplemente les he hecho lo que ellos me hicieron a mí contestó él.
12 Ellos le dijeron: Hemos venido a atarte, para entregarte en manos de los filisteos. Júrenme que no me matarán ustedes mismos dijo Sansón.
13 De acuerdo respondieron ellos. Sólo te ataremos y te entregaremos en sus manos. No te mataremos. Entonces lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la peña.
14 Cuando se acercaba a Lehí, los filisteos salieron a su encuentro con gritos de victoria. En ese momento el Espíritu del Señor vino sobre él con poder, y las sogas que ataban sus brazos se volvieron como fibra de lino quemada, y las ataduras de sus manos se deshicieron.
15 Al encontrar una quijada de burro que todavía estaba fresca, la agarró y con ella mató a mil hombres.
16 Entonces dijo Sansón: "Con la quijada de un asno los he amontonado. he matado a mil hombres."
17 Cuando terminó de hablar, arrojó la quijada y llamó a aquel lugar Ramat Lehí.
18 Como tenía mucha sed, clamó al Señor: "Tú le has dado a tu siervo esta gran victoria. ¿Acaso voy ahora a morir de sed, y a caer en manos de los incircuncisos?"
19 Entonces Dios abrió la hondonada que hay en Lehí, y de allí brotó agua. Cuando Sansón la bebió, recobró sus fuerzas y se reanimó. Por eso al manantial que todavía hoy está en Lehí se le llamó Enacoré.[3]
20 Y Sansón gobernó a Israel durante veinte años en tiempos de los filisteos.