¿De qué trata este capítulo?

Moisés y el mar rojo para niños es una historia que nunca olvidarás. El pueblo de Israel había salido de Egipto. Pero el faraón cambió de idea y los persiguió con todo su ejército. Dios intervino de una forma maravillosa para protegerlos.

Este capítulo muestra cómo Dios abre caminos donde parece que no hay salida. Tú vas a ver su poder y su amor.

La historia paso a paso

Primero el faraón se arrepintió. Envió a seiscientos carros y todo su ejército. El pueblo vio que los soldados venían muy rápido. Todos sintieron mucho miedo.

Después se quejaron con Moisés. Dijeron que era mejor seguir siendo esclavos. Moisés les habló con calma. Les dijo que no tuvieran miedo.

Entonces Dios le dio instrucciones a Moisés. Debía levantar su vara sobre el mar. Un viento fuerte sopló toda la noche. El mar se abrió justo en el medio.

El pueblo cruzó caminando por el camino seco. Las aguas se levantaron como dos paredes altas. Ni un niño se mojó los pies. Todos llegaron al otro lado.

Al final los egipcios entraron al mar persiguiéndolos. Dios hizo que sus carros se descompusieran. Moisés extendió su mano de nuevo. Las aguas volvieron y cubrieron a todo el ejército.

El versículo más importante

“El Señor peleará por ustedes. Ustedes solo quédense tranquilos.” (Éxodo 14:14)

Estas palabras de Moisés son para ti también. Cuando tengas un problema muy grande no necesitas tener miedo. Dios puede solucionarlo todo por ti.

¿Qué nos enseña este capítulo?

Este capítulo nos enseña que Dios es más fuerte que cualquier problema. Cuando las cosas se ven imposibles tú puedes confiar en él. El pueblo pensó que todo estaba perdido. Dios tenía un plan perfecto.

Imagina que estás en un partido de fútbol y tu equipo va perdiendo por mucho. De repente aparece una jugada increíble y ganas. Así hizo Dios con el mar. Cambió todo en un momento.

Tú puedes recordar esta historia cuando tengas miedo en la noche. O cuando un amigo te trata mal en la escuela. Dios puede abrir un camino que tú no ves.

Aunque el pueblo se quejó y dudó Dios los ayudó igual. Esto muestra que su amor es muy grande. Tú también puedes hablar con él aunque hayas tenido miedo antes.

La fe crece cuando confiamos aunque no entendamos. Moisés obedeció aunque parecía una locura. Tú puedes obedecer a Dios en las cosas pequeñas. Así tu confianza será más fuerte.

Dios es el mismo hoy que en tiempos de Moisés. Él cuida de ti como cuidó de esos niños que cruzaron el mar. Cada vez que ores recuerda esta historia. Dios sigue abriendo caminos.

Preguntas para pensar

¿Por qué Dios hizo esto?

Dios quería mostrar su gran poder. Quería que su pueblo confiara en él para siempre. También quería que todos supieran que él es más fuerte que cualquier rey. De esta forma aprendieron a creer.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

Podemos aprender a no tener miedo cuando llegan problemas. Tú debes orar y esperar con paciencia. Recuerda que Dios está contigo cada día. Practica confiar en él en las cosas pequeñas.

¿Qué pasó al final?

El pueblo de Israel cruzó el mar sano y salvo. Todos los soldados del faraón murieron en el agua. El pueblo vio el gran poder de Dios. Entonces confiaron en el Señor y en Moisés.

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