¿De qué trata este capítulo?

Este capítulo es el inicio de una historia muy importante. En Génesis 12 para niños, Dios habla con un hombre llamado Abram y le pide que deje su casa. Abram obedece y empieza un viaje lleno de promesas de parte de Dios.

La historia paso a paso

Primero Dios le dijo a Abram que dejara su tierra, su familia y su casa. Le pidió que fuera al lugar que Él le mostraría. Abram tenía setenta y cinco años. Escuchó con atención las palabras de Dios.

Después Dios le hizo grandes promesas. Le dijo que haría de él una gran nación. También prometió bendecirlo y darle una tierra nueva. Dijo que todas las familias del mundo serían bendecidas por medio de él.

Entonces Abram obedeció. Tomó a su esposa Sarai, a su sobrino Lot y todas sus cosas. Empezaron el largo viaje hacia la tierra de Canaán. Dios los acompañaba aunque ellos no lo veían.

Al llegar a Canaán, Dios le habló de nuevo. Le dijo que esa tierra sería para sus hijos y sus nietos. Abram construyó un altar y adoró a Dios. Después construyó otro altar en un lugar llamado Bet-el.

Más tarde llegó el hambre al país. Abram y su familia fueron a Egipto para encontrar comida. Allí Abram tuvo miedo y pidió a Sarai que dijera que era su hermana. El faraón se llevó a Sarai a su casa.

El versículo más importante

“Haré de ti una gran nación, te bendeciré, haré grande tu nombre y serás bendición”. (Génesis 12:2)

Esto significa que Dios tenía un plan enorme aunque Abram todavía no tenía hijos. Dios prometió cuidar de él y de toda su familia futura. Tú también puedes confiar cuando Dios te hace una promesa.

¿Qué nos enseña este capítulo?

Este capítulo nos enseña que Dios nos guía cuando le obedecemos. A veces te pide hacer cosas que dan un poco de miedo. Como cuando tienes que cambiar de escuela y dejar a tus amigos. Abram dejó todo por seguir a Dios.

Tú puedes seguir a Dios aunque no sepas todo lo que pasará después. Él siempre tiene un buen plan. Recuerda que Dios protegió a Abram y a Sarai en Egipto. Dios también te protege a ti.

Piensa en tu equipo de fútbol. El entrenador te pide correr a una posición nueva que no conoces bien. Confías en él porque sabe cómo ganar el partido. Dios es como un entrenador perfecto que nunca se equivoca.

Preguntas para pensar

¿Por qué Dios hizo esto?

Dios eligió a Abram para formar un pueblo especial. Quería que ese pueblo lo conociera y lo amara. A través de esa familia, Dios planeaba bendecir a todo el mundo. Por eso lo llamó y le hizo promesas.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

Podemos aprender a obedecer aunque no entendamos todo el plan. Cuando Dios te dice que seas honesto o que ayudes a un amigo, hazlo sin miedo. Dios tiene buenas promesas para tu vida si confías en Él cada día.

¿Qué pasó al final?

Al final Dios protegió a Sarai. El faraón descubrió la verdad y devolvió a Sarai. Dio regalos a Abram y le pidió que saliera de Egipto. Abram y su familia salieron con todo lo que tenían y siguieron su camino.

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